Páginas

jueves, 10 de febrero de 2022

TODOS LOS DEMONIOS, de Luis Roso

 



Érase una vez un libro escrito por un joven cacereño que compagina la literatura con su otra vocación: la de profesor de secundaria y que con poco más de treinta años ya cuenta con cuatro libros en su haber. Debutó en el mundo literario en 2016 con Aguacero, primer libro de la serie del Inspector Trevejo. Posteriormente publicaría el segundo: Primavera cruel, para luego darse un descanso y abordar otra trama completamente diferente con Durante la nevada, publicado en 2020. Hoy os hablaré del tercero de la serie, Todos los demonios, que se puede leer sin necesidad de conocer las historias anteriores, porque todas ellas son autoconclusivas.

Érase una vez un libro de esos que se te escurren entre las manos como gotas de lluvia, de los que no te dan tregua, de los que parten con un planteamiento sencillo: un asesinato y su consiguiente investigación, para complicarse en unas horas con otro, esta vez doble, en otra ubicación diferente, pero que guardan un extraño vínculo para complicarse más y más a medida que pasamos páginas. De esos que te dejan exhausto, que te llevan por mil vericuetos, que te hacen dudar de todo y de todos.

Érase una vez un libro con un protagonista de los que te hacen quitarte el sombrero: el inspector Ernesto Trevejo. Todavía joven aunque él no lo crea tanto, es inteligente, astuto  atrevido. Está encantado de conocerse, no en vano  es el detective estrella de la policía nacional, porque sabe bregar contra los elementos, aunque prefiera los delincuentes comunes a otros con los que ahora le ha tocado “en suerte” tratar, más acostumbrados a llevar la esvástica en la cartera, la cruz de David en la solapa o sean asalariados del tío Sam. Claro que a un buen protagonista, le acompañan secundarios de excepción, como es el caso de John y Mary Clarke, imprescindibles para que la historia funcione y mucho más.

Érase una vez un libro con una trama envolvente, de esas que te engancha a la historia y no puedes parar de leer. Una historia que transcurre en el verano de 1960 en aquel Madrid difícil a efectos políticos en el que el Gobierno franquista pretendía abrirse al mundo, tras un largo período de aislamiento. Sin embargo, aquello solo era un espejismo en una ciudad atrapada en una suerte de camarote de los Marx tomada por espías de todas las nacionalidades posibles. Y en el eje del problema, se produce un asesinato para complicarlo todo más. Un asesinato que lleva otros dos asesinatos más y que darán origen a una intriga espectacular que viaja a caballo entre distintas localidades para llegar a nuestro país vecino. Una trama que bien podría considerarse un puzle en el que no serán pocas las veces que dudes en que el autor sea capaz de resolverlo, pero que basta con llegar al desenlace para descubrir cuanta genialidad se esconde detrás de una pluma magnífica, como la que derrocha Luis Roso en cada párrafo.

Érase una vez un libro donde nadie es lo que parece, pero totalmente recomendable por todos estos motivos y muchos más.

 


domingo, 23 de enero de 2022

LORDEMANO, de José Zoilo

 


Érase una vez un libro escrito por un biólogo tinerfeño casado con las ciencias, aunque amante de la literatura. Un escritor que va por su quinta novela, pero que desde que debutó en este mundillo no deja de cosechar éxitos. Su primera novela fue El alano, el inicio de una trilogía gloriosa, Las cenizas de Hispania, a la que siguieron Niebla y acero y El dux del fin del mundo. Su cuarta novela, El nombre de Dios, fue galardonada con el Premio “Los cerros de Úbeda”.

Érase una vez un libro de esos que te hacen enamorarte de la novela histórica, porque más allá de la época en que transcurre, te envuelve en su magia por el modo en que está recreada la historia, por el talento narrativo del autor, por la naturalidad de su escritura y la intensidad de su épica para de ese modo reflejar con sensibilidad inaudita la realidad social del momento en que se desarrolla y sentirnos inmersos en la trama.

Érase una vez un libro en el que sus personajes tienen un papel fundamental y todos están niquelados. La gran mayoría son ficticios, aunque se relacionan con alguno que otro que realmente existió. Todos ellos, no solo el protagonista, están perfectamente caracterizados y aunque la novela está escrita en primera persona, a través de las descripciones que de todos ellos hace Hrolf Ragnallson, el joven primogénito de un jarl vikingo asentado en la Irlanda del siglo IX en su relato, conoceremos no solo cómo son físicamente, sino cómo piensan y por qué actúan de la manera en que lo hacen.

Érase una vez un libro cuya trama era tan ambiciosa como espectacular. Nos traslada al siglo IX de nuestra era cuando un grupo de vikingos procedentes de Erin sufren los estragos de una tormenta y se ven conducidos a un puerto cercano a las costas de Wessex donde cientos de drakkars y miles de marinos nórdicos venidos de todos los rincones de Escandinavia se están preparando para saquear a la vecina Spanland. Con lo que no cuenta es que un ejército bien pertrechado les hará frente y serán derrotados. Muchos de ellos, en particular nuestro protagonista, serán hechos esclavos y esto dará pie a que junto a él vivamos una historia apasionante en la que las ansias de libertad se vincularán a las de venganza -en el caso de Hrolf- que encontrará en las figuras de Gisli, Torfi, Aren o Thorvald, los aliados más leales que cualquier guerrero pueda desear.

Por todo ello y por más motivos que me dejo en el tintero, no puedo hacer otra cosa que recomendar esta novela épica, deslumbrante y apasionante a partes iguales. Yo la he disfrutado hasta el infinito y me encantará que la descubras y me lo hagas saber.


jueves, 23 de diciembre de 2021

LA ARTISTA DE HENNA, de Alka Joshi

 


Érase una vez un libro escrito por una mujer nacida en Jodhpur (India) y criada a caballo entre su país de origen y el de adopción: Estados Unidos, al que llegó con tan solo nueve años. Una mujer que estudió Literatura en la Universidad de Stanford y que más tarde obtuvo un máster en el California College of Arts. Durante más de tres décadas trabajó en la agencia de publicidad que abrió tras terminar sus estudios y, tras participar en distintos talleres narrativos, decidió lanzarse a escribir su primera novela. Su debut tuvo un éxito arrollador, ya que enseguida entró en el ránking del New York Times en los primeros puestos de los libros más vendidos. Hablamos de La artista de henna.

Érase una vez un libro incontestable, de los que te remueven el alma, de los que dejan huella. Un libro que nos habla de amor en todas sus acepciones, también de amistad, de lealtad, pero sobre todo de supervivencia, de lucha, de lo complicado que lo tienen las mujeres en todas las latitudes y en particular en países como la India en donde todavía son poco más que objetos o monedas de cambio, da igual a la casta que pertenezcan.

Érase una vez un libro con unos personajes de lo más carismáticos y que, sin embargo, podrían parecer personas normales porque hasta sus imperfecciones los humanizan. Es cierto que cuenta con una protagonista excepcional: Lakshmi Sastri, una mujer que al empezar la novela tiene poco más de treinta años, pero que carga en su alma con heridas que todavía no han cicatrizado y que quizás nunca lo hagan. Cuando tan solo contaba con diecisiete años tuvo que huir con lo puesto de un marido maltratador. No se arredró y se buscó la vida. En la actualidad es una artista de henna y tiene acceso a la sociedad más elitista de Jaipur debido a sus buenas artes. Solo busca una independencia económica que se permita salir adelante y está a punto de lograrlo. Aparece entonces su hermana, Rhada, de trece años, de la que ni siquiera conocía de su existencia para desbaratarle la vida y también asoma la sombra de su marido, para enturbiarlo todo un poco. En contraprestación tiene a su lado a su fiel Malik, un muchacho al que rescató de un futuro incierto y que es su ayudante. Obviamente, hay muchos más personajes, a cual más interesante, porque en este novela hasta los secundarios son interesantísimos.

Érase una vez un libro cuya trama en va envolviendo desde las primeras páginas. Nada en ella es gratuito y te permite ver, oler, tocar, escuchar, tocar e incluso degustar un país rico en tradiciones, culturas, religiones, nos gusten o no, exótico y diferente. Escrito con un estilo directo, amable e irresistible.

Érase una vez un libro que no puedo dejar de recomendar, por todas las razones que os he contado y por muchas otras, porque se lee en un suspiro y te acerca un poco más a un mundo que no conocemos tanto como creemos.


jueves, 17 de junio de 2021

PASTORES DEL MAL, de Félix García Hernán


Ficha del libro:

Título: Pastores del mal

Autor:  Félix García Hernán

Editorial: Alrevés

ISBN: 978-84- 17847-61-6

Precio: 19,00 €

 

Érase una vez un libro escrito por un abogado que encontró su vocación en la hostelería. Un hombre que ha dirigido los hoteles más emblemáticos de la capital, pero que encontró una ventana desde la que mostrar otra de sus facetas: la literatura y os puedo asegurar que lo hace con una soltura y con un oficio que me ha dejado boquiabierta.

Érase una vez un libro imponderable, una de esas lecturas extraordinarias que no serás capaz de abandonar, ni de olvidar. Un libro brutal, que te desgarrará por su temática, pero escrito con una delicadeza  totalmente refinada, porque tratando unos temas como el de la pedofilia y la pederastia y de cómo hacer negocio con ello, no encontrarás morbo en ningún momento ni situaciones escabrosas.

Érase una vez un libro con unos personajes perfectamente perfilados, a los que podríamos reconocer en caso de existir, porque tienen tanto carisma y son tan creíbles que podrían pasar por personas reales. Unos personajes que te harán recuperar la confianza que el mismo libro te quita. Entre los primeros tendríamos a los a los policías, Javier Gallardo, Raúl Olaya y Francesc Rodadera, cada uno con un nivel de implicación diferente, aunque el de los dos primeros muy a la par. También estarían en este lugar mosén Estanis y el protagonista de la novela o, mejor dicho, el hombre capaz de hacer que la maquinaria se ponga en marcha y sobre la que gira la investigación: el padre Damián. Entre los segundos, hay figuras de todo tipo, sobre todo de aquellas que se agarran al poder para no soltarlo porque les viene bien para lo suyo: políticos, empresarios, banqueros y sicarios (porque no encuentro otra manera de denominarlos) de la Iglesia. De este grupo, predomina la figura de John Dawkins, el obispo de Nueva York, aunque hay otros secundarios que te dejarán el estómago para el arrastre.

Érase una vez un libro cuya trama es sensacional. Como novela, en general, no le pondría un “pero”, pero la investigación policíaca es como para quitarse el sombrero, exquisita. Porque, aparte de ser una novela negra, muy negra, también es policíaca. Una historia en la que desde el primer momento tenemos las cosas claras, no hay asesino que descubrir, porque las cartas se ponen encima de la mesa, descubiertas, en las primeras páginas. Será una partida de póker mortal en la que hay que echar el resto. No se trata de apostar o jugar a doble o nada, sino el todo por el todo. Y el resultado es fantástico, aunque para llegar a él haya habido que superar innumerables obstáculos y soportar una tensión profunda que el autor ha sabido mantener a lo largo de todo el relato.

Érase un libro que forma parte de una serie y, aunque os pase como a mí, que no leí el primero, no he tenido problema en leer esta segunda entrega. Ni siquiera he sentido la necesidad de ponerme en situación, porque no es aprecia nunca el que te falte información por lo bien contextualizado que está. De todos modos, me ha gustado tanto el estilo del autor y lo bien urdida que está la trama que intentaré leer el primero cuanto antes.

Por eso solo puedo recomendaros encarecidamente que leáis este libro, porque aunque por un lado asistimos a uno de los crímenes más salvajes y deleznables que el ser humano puede cometer: el de la pederastia, merece mucho la pena. Porque este  crimen, llevado a cabo por quienes, en principio, deberían cuidar como pastores a su rebaño y que, sin embargo, por su carencia de escrúpulos y moral son capaces de ejercer  las prácticas más abominables por dinero, también encuentran la oposición más obstinada en unos policías inasequibles al desaliento.

 

Esta reseña participa en la iniciativa:

Apartado: TODO ES POSIBLE EN AMÉRICA, La corrupción es el tema dominante. 









sábado, 24 de abril de 2021

EL BUEN PADRE, de Santiago Díaz

 


Ficha del libro:

Título: El buen padre

Autor:  Santiago Díaz

Editorial: Reservoir Books

ISBN: 978-84- 17910-99-0

Precio: 18,90 €

 

Érase una vez una vez un libro con aires de inicio de serie. Un libro apasionante que narra una de las historias más adictivas que puedas llegar a leer. Un libro que se devora, que te encadena a sus páginas, que te envuelve y te lleva por donde él quiera.

Érase una vez un libro con una trama impecable e intrincada, porque a una historia original se le unen otras subtramas, a cual más interesante. Visto desde lejos es como una hiedra en plena primavera, que aunque tiene una única raíz, parece crecer sin orden ni concierto, en todas direcciones, desperdigándose por un muro hasta llegar a cubrirlo. Algo así sucede con El buen padre, que teniendo una trama principal, no dejan de brotarle esquejes, todos atractivos, todos envolventes, con  muchos de los cuales no parece tener relación, pero que cuando al final convergen, se te queda cara de póquer.

Érase una vez un libro que tiene como protagonista a un anciano octogenario. Un hombre que ya lo ha perdido todo en la vida, pero de la cual no quiere marcharse sin reparar lo que la justicia le ha negado. Un hombre que tiene que seguir sacando fuerzas de flaqueza de donde no las hay porque su único hijo se encuentra cumpliendo condena por un crimen que él sabe que no cometió, con el agravante de que la víctima fue su propia nuera, así que decide ponerle remedio antes de que sea demasiado tarde.

Érase una vez un libro que nos cuenta la historia de tres secuestros distintos con un nexo común: son una llamada de socorro en mitad de la noche, pero también el fruto de una decisión extrema y brutal. Porque la libertad de los secuestrados, incluso su propia vida, depende de que un asesino para la justicia salga de prisión mientras la policía retoma la investigación que lo llevó a la sombra sin grandes pistas que seguir para encontrar al verdadero culpable y todo a un ritmo enloquecedor, porque en la petición está la trampa y nadie sale de prisión sin pruebas explícitas que lo determinen, por lo que solo cabe la posibilidad de replantear el caso y encontrar al auténtico culpable de aquel crimen sin apenas tiempo.

Érase una vez un libro que contaba con un personaje fantástico: la inspectora de policía Indira Ramos. Una mujer atípica, en todos los sentidos. En primer lugar por una integridad intachable que la ha hecho merecedora del desprecio de muchos de su entorno precisamente por eso. En segundo lugar, porque sobrelleva como puede un trastorno obsesivo-compulsivo que la convierte en prácticamente una excéntrica pero que, no obstante, te roba el corazón, por los dos motivos. Gracias a ella somos testigos de una investigación policial que es una golosina para cualquier aficionado a la novela negra, claro que en su equipo destacan también un par de policías más que darán mucho juego en el futuro, estoy convencida.

Érase una vez un libro que nos habla de corrupción en todos los sentidos, de dinero y poder, que suelen ser primos hermanos y  a veces políticos, de mafias todos los colores, porque en el mundo del hampa no hay racismo, de prostitución y otros requiebros. Un libro que nos enseña que la ley y la justicia no son palabras que encuentres juntas en un diccionario de sinónimos, que hay muchos vericuetos que las hacen incompatibles, que el amor y el dinero son un binomio que solo funciona en las comedias americanas, porque no es lo mismo valor y precio o  que detrás de un empresario brillante no siempre se esconde trabajo y honra, sino que es más fácil que sea todo lo contrario.

Érase una vez un libro que destacaba por su trama incontestable, su extraordinario elenco, su ritmo vertiginoso, su prosa sencilla, sin artificios, pero rotunda, que no escatima en mostrar la violencia intrínseca del mundo en el que se mueven algunos personajes sin necesidad de recurrir al morbo, sus diálogos inteligentes y muchas cosas más que me dejo en el tintero para no resultar pesada.

En definitiva, érase una vez un libro que no deberías perderte, porque lo lamentarías, porque son muchas las novelas que se publican al año, pero pocas como El buen padre, yo diría que escasas, en las que puedes dejarte llevar, sufrir y disfrutar y, si me apuras, cerrar el libro al terminarla y pensar, como la protagonista de Misery, en secuestrar al autor para que no deje de escribir nunca, porque historias como esta no se leen ni todos los meses, siendo generosa.

 

 

jueves, 8 de abril de 2021

LOS MUERTOS NO SABEN NADAR, de Ana Lena Rivera

 


Ficha del libro:

Título: Los muertos no saben nadar

Autor:  Ana Lena Rivera

Editorial: Maeva

ISBN: 978-84-18184-24-6

Precio: 21,00 €


Érase una vez un libro, el tercero de una serie, escrito por una ovetense, Ana Lena Rivera, que un buen día abandonó su trabajo en una importante compañía para dedicarse a la literatura. Una asturiana a la que no ha mucho tardar llamaremos La Gran Dama de la Novela de Misterio Española”. Y no es broma, tenedlo claro, como el colesterol.

Érase una vez un libro con una trama endiablada que comienza de una forma sorprendente cuando un niño pequeño encuentra, mientras juega en la playa con su padre, un brazo humano en un agujero hecho en el muro de la playa más famosa de Gijón: la de San Lorenzo. Allí guarda el niño sus hallazgos marinos más preciados y este sin duda puede convertirse en el más valioso, solo que su padre se lo quita, llama a la policía y gracias a esta anécdota consigue pasar un día inolvidable rodeado de policías en una comisaría.

Érase una vez un libro que avanza a una velocidad de vértigo. Por eso, las primeras pesquisas identifican al dueño del brazo, que es el mismo que el de la pierna que aparece en otra playa cercana al día siguiente, un señor de nombre  Alfredo Santamaría que está siendo investigado en la Comisaría de Oviedo por una estafa piramidal de la que él parece ser el responsable, razón por la que el Jefe de la Policía del Principado resuelve que la investigación se lleve a cabo en la capital asturiana.

Érase una vez un libro que se complica por momentos, sobre todo porque Alfredo Santamaría no deja de ser el último eslabón en nuestro país de una mafia rumana y su líder Levka Puscasu, está dispuesto a remover Roma con Santiago hasta encontrar las razones del asesinato de este hombre. Para colmo, su otro socio  está desaparecido.

Érase una vez un libro que comenzaba una noche de San Valentín, con una pareja de jóvenes,  Jacobo y Arantza, que celebran el día con una cena romántica y una copa antes de su regreso a casa. Una noche que será inolvidable y no precisamente por una cuestión de amor, sino porque cuando Jacobo acompaña parte del camino de regreso al domicilio familiar de Arantza, porque ella no quiere que sus padres le vean aparecer por allí, esa despedida será la última que escuche de su boca. Minutos después morirá arrollada por un automóvil que ni siquiera se parará a comprobar si está viva o no.

Érase una vez un libro que tenía una protagonista carismática, divertida, minuciosa y muy brillante. Una mujer que ejercía como investigadora de fraudes financieros para la Seguridad Social generalmente, aunque ahora se ha iniciado como colaboradora experta de la policía. De esta mujer, Gracia San Sebastián, no solo conoceremos la parte laboral, sino a todo su entorno y de ese modo nos brindará la parte más humana del libro a través de su madre, Adela, una mujer con un sentido muy poco común pero que te la llevarías a vivir contigo gracias a ello. También porque como cocinera no tiene precio. Una hermana, Bárbara, bastante peculiar y una amiga, Sarah, farmacéutica de profesión y digna de romper cualquier esquema. También aparece su ex marido, Jorge, que se fue un día a la francesa, con una nueva novia a Nueva York, donde residía antes junto a Gracia, pero que ahora ha vuelto por unos días, nadie sabe muy bien a cuenta de qué y un novio, Rodrigo, del que está enamorada y recuperando la ilusión por volver a crear una nueva familia.

Érase una vez un libro que es un paseo inolvidable por dos de las ciudades más punteras de Asturias: Oviedo y Gijón, donde la ambientación es más que notable, porque de la mano de la autora conocemos los rincones más emblemáticos, tanto a nivel escultural, social o gastronómico.

Érase una vez un libro de lectura amena, capítulos cortos con un ritmo que no da tregua, con diálogos ágiles, inteligentes y un desenlace impresionante, de esos que, aunque no creas, hacen que te santigües y des gracias a Dios por haber tenido la oportunidad de leer una novela maravillosa.

 

Con esta reseña participo en la iniciativa Yincana Criminal 2021 en el apartado Made in Spain: La acción transcurre en cualquier ciudad española, excepto Barcelona o Madrid

 

 

lunes, 29 de marzo de 2021

TIERRAS DE NIEBLA Y MIEL, de Marta Abelló


Ficha del libro:

Título: Tierras de niebla y miel

Autor: Marta Abelló

Editorial: Planeta

ISBN: 978-84-08-23725-9

Precio: 19,90 €


Érase una vez un libro escrito por una catalana, Marta Abelló, que encontró una afición (la lectura) y también su vocación (la escritura) leyendo a Enid Blyton. Que empezó a escribir de niña y hasta la fecha ha publicado muchos relatos con los que participó en otras tantas antologías, para después dar el salto a la novela, habiendo publicado seis a fecha de hoy.

Érase una vez un libro que es una auténtica delicia, una novela de las que hay que disfrutar en pequeñas dosis, como si de un manjar se tratase, para disfrutarla todavía más.

Érase una vez un libro que lo tenía todo. Un libro de aventuras, porque eso es lo que vivimos gracias a la protagonista de esta novela, Martina de Icaza, que no dudó en cruzar el atlántico junto con a su doncella, Erlinda, huyendo de un matrimonio imposible, un matrimonio que le aportó riqueza y proyección social, pero también desolación. Una mujer que cuando llegó a la ciudad que la vió crecer, descubrió que sus padres habían muerto y se tuvo que poner a trabajar en la humilde pensión de su tía Balbina, que vió la oportunidad de vengarse de todos los agravios que recibió de su familia política, de la que Martina es el último eslabón.

Érase una vez un libro que nos habla de lealtades. Ya lo descubrimos con Erlinda, que no dudó en embarcarse en un viaje cargado de incertidumbre, ni el proporcionar a su señora toda la ayuda necesaria para cambiar de identidad y que no tuviese problemas. Pero también encontramos en la propia Martina ese matiz, cuando tras el asesinato de su tía y viendo que su prima ha desaparecido, no duda en salir a buscarla, temiendo por ella.

Érase una vez un libro que nos habla de amistad con mayúsculas, como la demostrada por Milagros, una monja novicia a la que Martina conoce de camino a Antequera y que no duda en acompañarla en sus andazas, a pesar del peligro que entrañan.

Érase una vez un libro en el que los bandoleros adquieren un protagonismo excepcional y que gracias a ellos somos conscientes hasta qué punto las desigualdades eran la moneda corriente en aquellos tiempos de finales del siglo XIX. Y de como los desheredados de la sociedad no tenían ninguna posibilidad cuando las cosas se ponían mal, porque la justicia solo beneficiaba a unos pocos, los poderosos.

Érase una vez un libro ambientado con una delicadeza intensa, que nos describía una época más o menos cercana con una elegancia poco común. Un libro en el que sus gentes eran retratadas fielmente, utilizando dichos y refranes, vocabulario que distingue a una clase y otra, pero también el entorno, dándote la impresión de que podrías recorrerlo sin perderte junto a esos personajes.

Érase una vez un libro donde el misterio campa a sus anchas. Un libro en el que los escenarios donde transcurren tienen vida propia, incluso magia. Un libro que transcurre, principalmente, en la provincia de Málaga y nos descubre el Dolmen de Menga, el Torcal y la Peña de los Enamorados y nos obliga a sentir esa fascinación que está tan patente en la trama porque emana de ellos. La misma que exhala la Casa Baena, rodeada de enigmas, sitiada por los secretos que ocultan sus habitantes.

Pero, sobre todo, érase una vez un libro que no deberías perderte, porque te perderás una gran historia y eso es algo que nunca deberías permitirte.

 

Con esta reseña participo en la iniciativa Yincana Criminal 2021 en el apartado Made in Spain: La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal.


TODOS LOS DEMONIOS, de Luis Roso

  Érase una vez un libro escrito por un joven cacereño que compagina la literatura con su otra vocación: la de profesor de secundaria y que ...